Crochet, un viaje en el tiempo hasta el s.XXI

Publicado en Sobre nosotros Fecha: 21/07/2014
Crochet, un viaje en el tiempo hasta el s.XXI

El término crochet proviene del francés croche o croc y significa gancho; por extensión también se conoce con ese nombre al tipo de tejido que se hace con un determinado tipo de gancho o aguja. Comúnmente aquí lo conocemos como ganchillo pero en otros países como Francia, Bélgica y países de habla hispana, lo conocen con el término proveniente del país galo.

Según el sitio en el que vivas, su nombre varía. Por ejemplo, se conoce como haken en Holanda, haekling en Dinamarca, hekling en Noruega, virkning en Suecia y uncinetto en Italia. Mil maneras de llamarlo y una única manera de practicarlo: tus manos, una buena aguja e hilo.

Aunque su origen es incierto, lo que sí sabemos es que el arte moderno del crochet fue desarrollado durante los siglos  XVI - XVII y era conocido como cordón del crochet en Francia y cordón de cadena en Inglaterra. Diversas teorías y estudios sitúan su origen en América del Sur, Arabia e incluso China. Sea como sea y naciera donde naciera, hasta el año 1800 no se hizo popular en el continente europeo. Cien años después comenzaría la fabricación masiva de ganchillos de acero, convirtiendo al crochet en una forma de tejer aún más popular

Como viajando a través del tiempo, llegamos al siglo XXI. En estos tiempos el crochet está de moda incluso entre los más jóvenes. Tanto tiempo viendo a nuestras abuelas y madres utilizando ovillos para hacer esos preciosos tapetes que cubrían la mesa del comedor de casa… ¡y de nuevo está más de moda que nunca!.

Quizá tenga algo de adictivo, lo que está claro es que te conecta contigo misma y te sumerge en el proceso creativo en un vaivén de movimientos continuados. En estos tiempos de crisis, prisas, consumo masivo de productos industriales y Smartphones, hacer crochet podríamos decir que te hace más libre. Jugar con hilos de colores y un gancho que poco a poco irá dando forma a tu pieza personal y única, no tiene precio. Si a eso le sumas que tus creaciones pueden hacer felices a otras personas el día de su cumpleaños o santo, ¿Qué más se le puede pedir?.

No hay límites, lo puedes practicar  cuando y donde quieras. Solo necesitas una aguja e hilo, de esta manera el trayecto de camino a casa o esa maldita visita al dentista se puede convertir en algo más liviano y llevadero.


¡Practica el crochet! Además de un entretenimiento perfecto para ocupar nuestros ratos de ocio, es un hobby que se ha convertido en una forma perfecta de relajación. Expertos en técnicas de relajación y yoga, indican que esta práctica de costura ayuda a centrarse en el presente y a descansar la mente. ¿Nos relajamos?